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Cómo optimizar el término de potencia contratada para ahorrar en la factura de la luz

Escrito por: Sofía G. (Ingeniera de Redes)
Fecha: 10 May 2026
Lectura de 13 min
Cómo optimizar el término de potencia contratada para ahorrar en la factura de la luz

La potencia contratada es uno de los dos términos fijos que pagamos cada mes en la factura de la luz, junto con el término de energía. A menudo, los hogares tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan, lo que supone un gasto innecesario que puede alcanzar los 100 euros anuales. En esta guía aprenderás a calcular la potencia óptima para tu vivienda, los pasos para realizar el cambio y las precauciones que debes tener en cuenta para no quedarte corto.

¿Qué es el término de potencia y por qué es clave para ahorrar?

El término de potencia es el coste fijo que pagas en cada factura por tener disponible una cierta cantidad de electricidad de forma simultánea. Se calcula multiplicando los kilovatios (kW) contratados por el precio del kW y por los días del periodo de facturación. Aunque no consumas electricidad, este término se paga siempre, por lo que cualquier exceso de potencia contratada se traduce en dinero perdido.

Según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), más del 60% de los hogares españoles tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan. Reducir la potencia contratada al valor adecuado puede suponer un ahorro de entre 50 y 100 euros al año, dependiendo de la diferencia y de la tarifa. Además, esta medida no requiere ninguna inversión inicial y es totalmente reversible.

Para entenderlo mejor, imagina que contratas una autopista de 6 carriles cuando solo necesitas 2. Pagas el mantenimiento de todos los carriles, aunque solo uses dos. Lo mismo ocurre con la electricidad: pagas por tener disponible una capacidad que nunca utilizas. Optimizar la potencia contratada es, por tanto, el primer paso para una factura más eficiente.

Cómo calcular la potencia contratada óptima para tu hogar

Para determinar la potencia que realmente necesitas, debes conocer el consumo simultáneo máximo de tu vivienda. Es decir, la suma de las potencias de todos los electrodomésticos y dispositivos que pueden estar encendidos al mismo tiempo. No se trata de sumar todas las potencias nominales, sino de identificar los picos de demanda habituales.

Paso 1: Identifica tus electrodomésticos y sus potencias

Haz una lista de los principales aparatos eléctricos de tu hogar y anota su potencia en vatios (W). Puedes encontrar esta información en la etiqueta energética o en el manual de instrucciones. Los valores típicos son:

ElectrodomésticoPotencia típica (W)
Aire acondicionado1000 - 2000
Calefacción eléctrica1000 - 2500
Horno2000 - 2500
Lavadora1500 - 2200
Lavavajillas1500 - 2200
Microondas800 - 1200
Vitrocerámica / Inducción3000 - 7000 (total placas)
Termo eléctrico1500 - 2000
Televisor100 - 300
Ordenador200 - 600
Iluminación (total)200 - 500

Paso 2: Estima tu pico de demanda simultánea

Piensa en una situación típica de máximo consumo en tu hogar. Por ejemplo, por la noche puedes tener encendidas la vitrocerámica, el horno, la lavadora, el aire acondicionado y varias luces. Suma las potencias de esos aparatos que podrían funcionar a la vez. No es necesario que sumes todos los electrodomésticos de la casa, solo aquellos que realmente se usan simultáneamente.

Ejemplo: Si tienes vitrocerámica (3000 W), horno (2000 W), lavadora (2000 W), aire acondicionado (1500 W) y luces (300 W), la suma sería 3000+2000+2000+1500+300 = 8800 W, es decir, 8,8 kW. Sin embargo, es poco probable que todos funcionen al máximo a la vez. Un factor de simultaneidad razonable para un hogar medio es del 60-70%. Por tanto, la potencia necesaria sería 8,8 kW * 0,7 = 6,16 kW. Redondeando, necesitarías unos 6,5 kW.

AtenciónNo confundas potencia contratada con consumo. La potencia contratada es la capacidad máxima que puedes demandar de forma instantánea, mientras que el consumo es la energía total que gastas a lo largo del tiempo (kWh). Reducir la potencia no reduce tu consumo, solo el término fijo.

Paso 3: Consulta tu histórico de potencias máximas

La forma más precisa de conocer tu potencia óptima es revisar las curvas de carga de tu contador inteligente. Puedes solicitarlas a tu comercializadora o consultarlas en su área de cliente. Allí verás la potencia máxima registrada cada hora durante los últimos meses. Identifica el valor más alto (el pico) y compáralo con tu potencia contratada actual. Si tu pico máximo es, por ejemplo, de 4,5 kW y tienes contratados 5,75 kW, podrías bajar a 5,5 kW o incluso a 5 kW si estás seguro de no superarlo.

Ten en cuenta que el contador inteligente registra la potencia media en intervalos de 15 minutos. Si superas la potencia contratada durante más de 15 minutos, salta el ICP (Interruptor de Control de Potencia) y te quedas sin suministro hasta que desconectes algún aparato. Por eso, es recomendable dejar un margen de seguridad de al menos 0,5 kW por encima de tu pico histórico.

Pasos para cambiar la potencia contratada

Una vez que has calculado la potencia óptima, el proceso para modificarla es sencillo y rápido. Puedes hacerlo a través de tu comercializadora, ya sea por teléfono, web o app. A continuación, te detallamos los pasos:

1Solicita el cambio a tu comercializadora

Contacta con tu compañía eléctrica y solicita la modificación de la potencia contratada. Deberás indicar los nuevos valores (potencia en punta y valle, si tienes discriminación horaria). La comercializadora te informará del coste del cambio.

2Paga la tasa de cambio

Cambiar la potencia tiene un coste regulado por la CNMC. Actualmente, la tasa es de unos 9-10 euros por cada kW de variación (subida o bajada). Si reduces de 5,75 a 4,6 kW (1,15 kW de diferencia), pagarás aproximadamente 11,5 euros. Es una inversión que se recupera en pocos meses.

3Espera la visita técnica (si procede)

En algunos casos, la distribuidora necesita enviar un técnico para ajustar el ICP o cambiar el contador. Si el cambio es pequeño y el contador es digital, a menudo se realiza de forma remota. El plazo máximo es de 15 días hábiles, aunque suele ser más rápido.

4Verifica el cambio en tu factura

Una vez realizado, comprueba en la siguiente factura que la nueva potencia aparece reflejada. El ahorro se notará inmediatamente en el término fijo.

ConsejoSi tienes discriminación horaria (tarifa con dos periodos), puedes contratar potencias diferentes para el periodo punta y valle. Por ejemplo, puedes tener 4,6 kW en punta y 5,75 kW en valle, ajustándote mejor a tus necesidades. Pregunta a tu comercializadora si ofrece esta opción.

Errores comunes al bajar la potencia contratada

Aunque reducir la potencia es una medida inteligente, hacerlo sin un análisis previo puede provocar problemas. Estos son los errores más frecuentes:

  • No considerar el factor de simultaneidad:Al sumar potencias sin aplicar un factor de uso simultáneo, se corre el riesgo de contratar una potencia insuficiente. Es mejor pecar de prudente y dejar un margen.
  • Olvidar los picos estacionales:En invierno, el uso de calefacción eléctrica o en verano el aire acondicionado pueden disparar la demanda. Revisa los picos de todo el año, no solo de los meses templados.
  • No tener en cuenta nuevas adquisiciones:Si planeas comprar un vehículo eléctrico, una bomba de calor o ampliar la instalación, necesitarás más potencia. Anticípate para no tener que subirla después.
  • Confiar solo en la calculadora online:Muchas webs ofrecen calculadoras de potencia, pero suelen basarse en promedios. Lo más fiable es tu propio histórico de consumo.
AtenciónSi después de bajar la potencia sufres cortes de suministro frecuentes (salta el ICP), significa que te has quedado corto. Puedes solicitar una subida de potencia, pero tendrás que pagar de nuevo la tasa. Por eso es mejor calcular con margen.

Tabla comparativa de potencias típicas según el hogar

Para orientarte, aquí tienes una tabla con potencias recomendadas según el tipo de vivienda y equipamiento. Recuerda que son valores orientativos; tu caso particular puede variar.

Tipo de viviendaPotencia recomendadaAhorro anual estimado
Piso pequeño (sin aire acondicionado ni calefacción eléctrica)3,5 - 4,6 kWHasta 60 €
Piso medio (con aire acondicionado, vitrocerámica)4,6 - 5,75 kWHasta 80 €
Casa grande (con calefacción eléctrica, horno, lavadora, etc.)5,75 - 6,9 kWHasta 100 €
Vivienda con vehículo eléctrico6,9 - 10 kWNo recomendado bajar

Preguntas frecuentes sobre la potencia contratada

¿Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada?
El coste está regulado por la CNMC y es de aproximadamente 9,04 euros por cada kW de variación (tanto para subir como para bajar). Además, se aplica el IVA correspondiente. Por ejemplo, si reduces de 5,75 a 4,6 kW (1,15 kW de diferencia), pagarás unos 10,40 euros más IVA. Este importe aparece en tu factura como un cargo único. El cambio se realiza en un plazo máximo de 15 días hábiles, aunque a menudo se completa en menos de una semana.
¿Puedo cambiar la potencia yo mismo o solo la comercializadora?
No puedes cambiarla por ti mismo. La modificación debe ser solicitada a tu comercializadora, que se encarga de gestionarlo con la distribuidora. Tampoco es recomendable manipular el ICP (Interruptor de Control de Potencia) sin autorización, ya que podría considerarse un fraude y acarrear sanciones. Siempre debes seguir el cauce oficial.
¿Qué pasa si supero la potencia contratada?
Si en algún momento la demanda supera la potencia contratada durante más de 15 minutos, el contador inteligente ordena la desconexión del suministro (salta el ICP). Para restablecerlo, debes bajar el interruptor general y desconectar algunos aparatos. No hay ningún coste adicional por el corte, pero resulta molesto. Para evitarlo, es recomendable dejar un margen de seguridad. Si los cortes son frecuentes, deberás subir la potencia.
¿Es mejor tener potencia única o discriminación horaria?
Depende de tus hábitos. Si tienes una tarifa con discriminación horaria (dos periodos: punta y valle), puedes contratar potencias diferentes para cada periodo. Esto permite tener una potencia más baja en horas punta (donde el kW es más caro) y más alta en horas valle (donde es más barato). Por ejemplo, puedes tener 4,6 kW en punta y 5,75 kW en valle. Esta opción es interesante si concentras tu consumo en horas valle (por la noche o fines de semana). Consulta con tu comercializadora si está disponible.

Conclusión: el primer paso hacia una factura más eficiente

Optimizar la potencia contratada es una de las medidas más rentables y sencillas para reducir la factura de la luz. No requiere inversión, solo un poco de análisis y una gestión con tu comercializadora. El ahorro puede ser significativo, especialmente si tienes contratada una potencia muy superior a la que realmente necesitas.

Recuerda que la potencia óptima no es la mínima posible, sino la que cubre tus picos de demanda con un margen de seguridad. Utiliza tu histórico de consumo, aplica un factor de simultaneidad realista y no olvides los picos estacionales. Si tienes dudas, siempre puedes consultar con un profesional o con tu comercializadora.

Recomendación finalAntes de hacer el cambio, revisa tu factura y comprueba cuánto estás pagando por el término de potencia. Si ves que es una parte importante del total, merece la pena dedicar media hora a calcular tu potencia óptima. Además, combina esta medida con otras como ajustar la tarifa por consumo o mejorar la eficiencia de tus electrodomésticos para maximizar el ahorro.
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